El Congreso Nacional Indígena (CNI) ha emitido un comunicado denunciando una serie de ataques armados que han afectado a comunidades indígenas en la región de la Montaña Baja de Guerrero. Según el CNI, desde el 6 de mayo, el grupo criminal conocido como 'Los Ardillos' ha intensificado sus agresiones, utilizando drones y armamento, lo que ha llevado al desplazamiento de más de 800 familias de localidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán.
El pronunciamiento, difundido el 9 de mayo, señala que estas comunidades han sido sometidas a un asedio constante, con bombardeos que han durado más de ocho horas. A pesar de la gravedad de la situación, el CNI afirma que no ha habido intervención efectiva por parte de las autoridades locales, estatales o federales para detener estos ataques.
Además, el CNI acusa al gobierno de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda de proteger a los agresores, quienes operan cerca de instalaciones militares sin que se tomen medidas para frenar la violencia. La organización también ha documentado el impacto de esta situación en la población civil, incluyendo heridos y un ambiente de temor constante entre las comunidades afectadas.