En Acapulco, colectivos ambientales han documentado la muerte de al menos tres tortugas marinas, incluyendo una especie en peligro crítico, debido a enredos en redes fantasma. Estas redes, que son difíciles de degradar, se han acumulado en el fondo marino tras eventos masivos en Playa Tamarindos y el hundimiento de embarcaciones durante el huracán Otis en 2023.
Los grupos, como el Colectivo Morronautas y Proyecto Sea Finder, realizan limpiezas submarinas semanales para retirar materiales contaminantes, pero advierten que la situación es crítica. Las redes fantasma representan más del 10% de la contaminación plástica en los océanos y son una causa significativa de mortalidad en especies marinas.
En respuesta a esta problemática, los colectivos han presentado un pliego petitorio a diversas autoridades, solicitando regulaciones para el uso de materiales no biodegradables en playas y un monitoreo constante de la situación. A pesar de los esfuerzos, la contaminación marina en la Bahía de Acapulco sigue siendo un reto urgente que requiere atención inmediata.