El Banco de México (Banxico) ha decidido reducir la tasa de interés en un cuarto de punto porcentual, llevándola a 6.5%. Esta decisión, tomada en una votación dividida, marca el final de un ciclo de recortes que comenzó en marzo de 2024. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y otros dos miembros votaron a favor, mientras que Galia Borja Gómez y Jonathan Heath se opusieron, abogando por mantener la tasa en 6.75%.
Banxico justificó su decisión al considerar que la postura monetaria actual es adecuada frente a un panorama de inflación y debilidad económica. En el primer trimestre de 2026, la economía mexicana experimentó una contracción, lo que llevó al banco a anticipar un mayor grado de holgura económica. La inflación general anual se situó en 4.45% en abril, con una proyección de cierre de 3.8% para el año.
A pesar del recorte, Banxico advirtió sobre los riesgos al alza en la inflación, incluyendo posibles disrupciones comerciales y conflictos geopolíticos. La decisión se alinea con las expectativas de analistas que anticipaban este último recorte del año, aunque aún quedan cinco reuniones de política monetaria programadas para el resto del año.