A casi tres meses del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, comunidades pesqueras de Tabasco y Veracruz continúan enfrentando serias afectaciones económicas y sociales. Según la organización Oceana, a pesar de que Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció su responsabilidad el 16 de abril, los mecanismos de compensación no han llegado de manera efectiva a las localidades afectadas.
Los pescadores de estas comunidades reportan que la actividad pesquera sigue paralizada y que los apoyos institucionales han sido limitados. En una visita a Las Barrancas, Veracruz, Oceana documentó que muchos habitantes no han sido incluidos en los esquemas de reparación, lo que ha llevado a una disminución en sus ingresos familiares, especialmente en épocas de alta demanda como la Semana Santa.
En El Bosque, Tabasco, los pescadores también han señalado que la comercialización de sus productos ha caído debido a la desconfianza de los compradores tras el derrame. Además, muchos no están registrados en los padrones oficiales necesarios para acceder a los apoyos gubernamentales, lo que limita aún más su capacidad de recuperación. Oceana ha instado al gobierno federal a establecer mecanismos de compensación más inclusivos y efectivos que consideren tanto los daños ambientales como las pérdidas económicas.